En este artículo, nos adentraremos en el mundo del ravioli de calabacín, una opción culinaria que se ha vuelto cada vez más popular en la cocina contemporánea. Con sus propiedades nutricias y su versatilidad para adaptarse a diferentes estilos culinarios, es hora de descubrir algunas recetas innovadoras y sorprendentes para preparar raviolis de calabacín con rellenos que te harán disfrutar.
En primer lugar, exploraremos la técnica de doblar las tiras de calabacín para formar la forma de un ravioli, y cómo cerrarlos con el relleno. Luego, se presentan seis recetas diferentes que combinan sabores y texturas en perfecta armonía. ¡Preparese para descubrir opciones como saquitos de calabacin rellenos de queso crema de anacardos o ricotta en salsa de tomate frito con mozzarella fresca y hierbas aromáticas!
Ventajas de cocinar raviolis de calabacín
La elección de utilizar calabacín en lugar de harina y huevo para la pasta de los ravioli de calabacin puede parecer extraña al principio, pero tiene muchos beneficios. El calabacín es una excelente fuente de agua, calcio, magnesio y potasio, lo que lo convierte en un ingrediente ideal para incluir en nuestra dieta diaria. Además, es muy fácil de cocinar y se puede encontrar en cualquier época del año.
Al cocinar raviolis de calabacin, también estamos beneficiándonos de la baja cantidad de calorías y grasas que contiene el calabacín. Esta opción saludable nos permite disfrutar de un plato sabroso y atractivo sin sentirnos culpables por nuestra elección. El calabacín es también un excelente alimento para personas con problemas digestivos, ya que su textura suave no puede provocar molestias en el estómago.
Al elegir los saquitos de calabacin como base para nuestros ravioli, estamos abriendo la puerta a una gran variedad de posibilidades creativas. Podemos experimentar con diferentes rellenos y salsas para crear platos únicos y deliciosos que nos harán sentir orgullosos de nuestra elección.
Ingredientes y técnicas para hacer raviolis de calabacín

Para hacer ravioli de calabacín, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 2 calabacines grandes, cocidos y pelados
- 1 cucharada de mantequilla fundida
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Rellenos del tipo que desees (ve las recetas más abajo)
- Salsa de tomate o crema para servir
Para hacer los raviolis de calabacín, sigue estos pasos:
- Corta las tiras de calabacín en 2 o 3 segmentos y colócalos sobre una superficie plana.
- Unta cada tira con mantequilla fundida, dejando un borde sin untar para cerrar el saquito de calabacín.
- Coloca un poco del relleno en el centro de la tira y cierra el ravioli de calabacín, presionándolo suavemente con tu dedo pulgar.
Recuerda que puedes personalizar tus raviolis de calabacin según tus preferencias. Puedes usar diferentes rellenos y salsas para darles un toque único.
Receta 1: Queso crema de anacardos y calabacín

Para empezar, preparamos el relleno de queso crema de anacardos. En un tazón, mezclamos 500 gramos de queso fresco crudo con 30 mililitros de crema y 2 cucharaditas de jugo de limón. Agregamos 100 gramos de trozos de anacardo tostados y remojados en agua caliente, para darle un sabor aterciopelado al relleno.
Luego, separamos las tiras del calabacín en 4 cm de anchura y las doblamos en triángulos equiláteros para formar los saquitos de calabacin. Colocamos 1 cucharada de queso crema de anacardos en el centro de cada triángulo, asegurándonos de no sobrepasar la mitad del saquito. Finalmente, cerramos los raviolis de calabacín doblando los lados y presionando suavemente para sellarlos perfectamente.
Receta 2: Salmorejo con pechuga de pollo o pavo, almendras tostadas y cebolleta picada
En esta receta, creamos ravioli de calabacín con un relleno sorprendente que combina la suavidad del salmorejo con el sabor del pechuga de pollo o pavo. Empezamos cortando las tiras de calabacín y doblándolas para formar los saquitos de calabacin, que luego llenaremos con una mezcla de ravioli de calabacín crudo.
Para preparar el relleno, separamos la pechuga de pollo o pavo en trozos pequeños y los sofreímos en un poco de aceite hasta que estén cocidos. A continuación, mezclamos el salmorejo con cebolla picada, almendras tostadas y una pizca de pimienta para darle un toque agridulce. Una vez preparado el relleno, lo colocamos en el interior de cada ravioli de calabacín, asegurándonos de cerrarlos bien para que no salga durante la cocción.
Una vez llenos los saquitos de calabacin, los cocinamos al vapor durante unos 8-10 minutos, hasta que estén tiernos y suaves. Al final, podemos servir nuestros ravioli de calabacín con un poco de queso rallado y un toque de aceite oliva, disfrutando del sabor y textura del calabacín en perfecta armonía con el relleno.
Receta 3: Cous cous y setas con boloñesa de soja texturizada
Para preparar estos raviolis de calabacin, comenzamos cortando las tiras de calabacín en rodajas delgadas. Doblamos cada una para formar un sacito que podemos llenar con el relleno deseado.
En este caso, mezclamos 100 gramos de cous cous cocido con 50 gramos de setas al natural y 20 gramos de boloñesa de soja texturizada. Agregamos una cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal para dar sabor a la mezcla. Colocamos un buen puñado del relleno dentro de cada sacito de calabacín, asegurándonos de que quede bien distribuido.
Una vez llenos, cerramos los raviolis de calabacin doblando las tiras de calabacín en su lugar original. Para cocinarlos, hervimos una o

Receta 4: Ricotta en salsa de tomate frito con mozzarella fresca y hierbas aromáticas
Para preparar este ravioli de calabacín, empezaremos haciendo un relleno exquisito con ricota fresca, salsa de tomate frito y mozzarella fresca. En un tazón, mezcle 250 gramos de ricota cruda con 2 cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal. Añada 1 cucharada de salsa de tomate frito cocida, sin azúcar ni aditivos. Mezcle todo hasta que esté bien unido.
Para el saquitos de calabacin, látele las tiras de calabacín en 4 centímetros y doble cada tira para formar la forma de un ravioli de calabacín. Coloque una cucharada del relleno en el centro de cada doblez y asegure con un poco más de calabacín doblado sobre sí m

Una vez listos los ravioli de calabacín, cocinelos en una olla grande con agua salada hirviendo durante 3-5 minutos, o hasta que flotan en la superficie. Reserve un poco del agua de cocción y coloque los saquitos de calabacin en una sartén con el resto del aceite de oliva y la salsa de tomate frito restante. Agregue 1/4 taza de leche fresca y la cucharada de agua reservada para darle un poco más de consistencia a la salsa.
Finalmente, agregue 20 gramos de mozzarella fresca picada y una pizca de orégano seco a la sartén y mezcle todo bien. Sirva los raviolis de calabacín caliente y espolvoree con hierbas aromáticas frescas, como albahaca o cilantro. Disfrute de este delicioso plato de invierno lleno de sabores y texturas únicas.
Receta 5: Tofu crujiente con salsa de soja y cilantro
Para esta receta, se necesitan saquitos de calabacin frescos y firmes. Primero, debemos cocinar los raviolis de calabacín siguiendo las instrucciones que te brindamos en el apartado «Preparación de la masa de ravioli». Mientras tanto, preparemos el relleno. Corte un bloque de tofu fresco en pequeños cubos y frótelos en aceite de oliva hasta que estén crujientes. A continuación, mezcle los cubos con una cucharada de salsa de soja, un chufa de cilantro picado y una pizca de sal. ¡Listo para rellenar!
Una vez cocinados los raviolis de calabacín, es hora de llenarlos con el delicioso relleno de tofu crujiente. Coloque un cucharadita de la mezcla en el centro de cada saquito de calabacin y ciérrelo suavemente sin dejar salpicaduras.
Receta 6: Espinacas y garbanzos con queso feta y limón
Para esta receta, necesitarás calabacín fresco, que es fundamental para dar sabor y textura a nuestros ravioli de calabacín. En primer lugar, cocina los garbanzos al vapor durante 20 minutos o hasta que estén suaves. Luego, escurrelos y mezcla con espinacas frescas picadas, queso feta crumbled y un poco de jugo de limón.
En una sartén caliente, fríe una cucharada de aceite de oliva y agrega la mezcla de garbanzos y espinacas. Añade una pizca de sal y pimienta al gusto. Mientras tanto, pela el calabacín y corta en rebanadas delgadas. Doble cada rebanada para formar un saquitos de calabacin, y coloca un poco de la mezcla de garbanzos y espinacas dentro de cada uno. Cierre los ravioli de calabacín bien y aplaste ligeramente las orillas para sellarlos.
Colócale una cucharada de agua en la base de una sartén grande y cubre con tapa. Asegúrate de que el nivel del agua esté justo por debajo de los ravioli de calabacín. Luego, cocina a fuego medio durante 10-12 minutos o hasta que los ravioli de calabacín suban a la superficie. Sírvelos caliente y espolvorea con queso feta rallado y jugo de limón fresco.
Conclusión
La experiencia de cocinar ravioli de calabácín es una verdadera delicia para la paladar y el ojo, ya que su apariencia y sabor pueden variar según el relleno utilizado. En este sentido, se pueden experimentar con diferentes opciones de saquitos de calabácín para crear platos únicos y sorprendentes.
A medida que exploramos las recetas presentadas en este artículo, podemos ver cómo raviolis de calabacín puede ser una excelente opción para incluir en la dieta diaria. La versatilidad del calabacín y su rico contenido nutricional lo convierten en un ingrediente ideal para preparar platos saludables y ricos al mismo tiempo. Algunos beneficios de incluir raviolis de calabácín en nuestra alimentación son la alta cantidad de agua, calcio, magnesio y potasio que contiene este vegetal.



